Hola verano, adiós pañal!

Con el verano muchos papás nos planteamos asumir uno de los retos más importantes en la vida de nuestros bebés: llega el momento de dejar el pañal. Pero, es el mejor momento?

 

 

 


Normalmente escogemos el verano por motivos prácticos, motivados por nuestras vacaciones, la edad de nuestro pequeño o pequeña y el hecho de que el próximo curso ya no debe usar pañal en el cole; entrará en el curso de “mayores” donde ya la mayoría de amiguitos probablemente utilizan el orinal como auténticos profesionales y por supuesto, no queremos que nuestro peque sea menos. Pero están nuestros hijos preparados? Y nosotros? estamos nosotros preparados?

Papás, el pañal no se aprende a dejar, ese momento debe llegar y llega de forma natural. Y ocurre en la mayoría de los casos alrededor de los tres años durante el día, y durante la noche puede llegar incluso más tarde. No os preocupéis, un buen día dejará de usar pañal, cuando él o ella esté preparado, y no cuando nosotros o los demás así lo decidamos.  

En mi caso, durante el verano pasado decidí que mi hija ya estaba preparada para asumir este reto y me propuse conseguirlo. Cuáles fueron los signos que me indicaron que ella ya estaba preparada?

1)    Mi hija ya tenía dos años y medio, edad que me habían dicho amigos y vecinos que era razonable para que dejara ya el pañal
2)    Permanecía seca durante más de dos horas seguidas
3)    En ocasiones me pedía hacer pipí o caca
4)    Se bajaba y subía los pantalones solita
5)    Se daba cuenta de cuándo se hacía pipi o caca y normalmente mantenía un horario regular para hacerlo.

Así que…estábamos listos! Compré un orinal para cada estancia de la casa para las “emergencias”, nos inventamos una canción para los casos de éxito, llené el cuarto de baño de juguetes y cosas que le hicieran permanecer sentada por más de 2 segundos y le compré un set de ropa interior decorada con dibujos que la animara a usarla. Y armada de paciencia, íbamos juntas al baño primero cada hora, luego cada dos horas y así fuimos espaciando las visitas, todas infructuosas, hasta que por fin mi niña empezó a llorar cada vez que le pedía que lo intentáramos y yo empecé a sentirme presionada y frustrada ante el final de las vacaciones. Algo no estaba funcionando. Así que decidí volver de nuevo al pañal, aguantar con una sonrisa en la cara los comentarios de amigos y vecinos y asumir que cada niño tiene un ritmo diferente y cada paso que den debe ser de forma natural y a su ritmo.

Dejé que mi hija fuera evolucionando sin presiones y sin forzarla de nuevo, a ir acostumbrándose a ciertas cosas y ciertos cambios. Leí mucho acerca de diferentes métodos, diferentes estimulaciones, y decidí que cuando llegara el momento ella misma lo pediría. Y así fui viendo día a día como mi hija iba aprendiendo y haciéndose cada vez más independiente.

Y llegó ese maravilloso fin de semana largo en que se quitó el pañal ella sola y se fue al baño. Yo casi no lo podía creer. Suena a sueño imposible, ¿verdad?  La idea de que tu hijo pueda usar solito el orinal y deshacerse de los pañales en unos pocos días parecía increíble. Ahora SÍ estábamos preparados!! Como lo hicimos? Decidí aplicar la técnica de eliminar el pañal en tres días

•    Primer día: Al ver su iniciativa de quitarse el pañal por la mañana y e ir sola al baño le cantamos una canción para que viera que el proceso es algo divertido y no traumático, y que ella estaba ya convirtiéndose en “mayor”. A continuación, durante el desayuno, le dimos más líquidos que de costumbre y le dejamos con el “culete” al aire toda la mañana hasta que nos fuimos a la calle. La salida fue corta y sin pañal. Papás, durante ese tiempo, paciencia, fregona lista y vigilar mucho las idas y venidas de vuestro hijo, porque querrá experimentar continuamente y puede que no siempre llegue el éxito a tiempo y en el lugar que corresponde.

•    Segundo día: Repetimos la hazaña del primer día solo que el tiempo de salida por la mañana fue un poco más largo. Empezamos a intentar que asociara salida = pasar por el baño antes, vuelta a casa = pasar por el baño al llegar, ir a dormir = pasar por el baño antes de ir a la cama y levantarse por la mañana = pasar por el baño. Así empezamos a crearle una rutina y ella empezó a sentirse cada vez más cómoda. Se sentía el centro del Universo, con felicitaciones cada vez que lo conseguía.

•    Tercer día: domingo por la noche. Lo habíamos conseguido. El lunes iríamos al cole sin pañal!. El tercer día volvimos a repetir la misma rutina que habíamos empezado el día anterior, solo que esta vez saldríamos por la mañana un ratito y de nuevo por la tarde. Ese día vi como mi bebé, de repente, se me había hecho mayor.

Papás, usar este u otro método rápido para eliminar los pañales no significa que vuestro pequeño o pequeña use el orinal a la perfección en unos pocos días. Significa que no llevará pañales, pero que todavía se hará pipí encima ocasionalmente, y tendréis que ayudarle con esa parte del proceso. La paciencia, la fregona lista, un bolso grande con recambios de ropa cada vez que salgáis y una buena dosis de amor serán vuestros mejores aliados. Tened en cuenta que de repente un escape puede provocarle una frustración tal que le haga retroceder. El que continúe adelante con el proceso depende de vosotros, del ánimo y el apoyo que le deis. Pensad que comentarios del tipo: ¡cómo has podido hacerte pis encima! o ¡pero por qué no has avisado a tiempo! No ayudan, lo contrario. Crecer no es fácil. Ayudadle a crecer jugando.

 

niños-sin-pañal-verano-2018
 

VOLVER
CUCU TÁS!
C/ Salvia 1, Portal 1, bajo C
28232 Las Rozas (Madrid)

911 729 485 / 615 652 062
info@cucutasbabysitters.com
Horario de atención telefónica: de L-V de 09h00 a 14h00 y de 16h00 a 19h00.
Síguenos en: